ChatGPT se convierte en nuevo campo de batalla de la desinformación

Una empresa firmó un acuerdo millonario con Israel para influir en las respuestas de ChatGPT, lo que muestra cómo la desinformación se está convirtiendo en un negocio

En 2025, una empresa firmó un acuerdo millonario con Israel para influir en las respuestas de ChatGPT, lo que muestra cómo la desinformación se está convirtiendo en un negocio y cómo esta tendencia va en aumento.

Este caso muestra cómo la desinformación se está convirtiendo en un negocio y cómo esta tendencia va en aumento, algo que varias investigaciones han confirmado durante este año.

Se trata de una nueva fase de las campañas de desinformación sobre la que ha alertado el Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE), que señala a Rusia como principal amenaza.

“Hoy, Moscú no se limita a difundir narrativas hechas a medida para sus lectores, sino que el objetivo de sus redes de desinformación son también las máquinas, una estrategia cada vez más relevante dado que muchos usuarios están reemplazando las búsquedas en Google por herramientas de IA como ChatGPT”, expone en un reciente artículo el servicio diplomático de la Unión Europea.

En este contexto, diferentes investigadores han analizado los intentos de la red Pravda de manipular los bots conversacionales de inteligencia artificial, aunque no es el único actor conocido.

La red Pravda, presente en medio centenar de países en decenas de idiomas, produjo en 2024 al menos 3,6 millones de artículos por medio de 150 dominios, lo que equivale a una media de 20.273 publicaciones cada dos días.

La manipulación se centra en los tókenes, las unidades fundamentales de texto que los modelos de IA usan para procesar el lenguaje, los cuales pueden ser “tan pequeños como un solo carácter o tan grandes como una palabra completa”.

Además, los desinformadores utilizan estrategias de optimización de motores de búsqueda (SEO) para la IA.

El análisis de NewsGuard, publicado en marzo, detectó que en un 33 por ciento de las consultas los diez bots conversacionales examinados replicaron engaños difundidos por Pravda.

Fuente: Prensa Libre

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