El derrumbe ocurrido en la Carretera a El Salvador (CAES) ha generado un gran impacto en la conectividad y la seguridad de los ciudadanos.
El evento se produjo en el kilómetro 24 de la carretera, donde un centro comercial y una gasolinera estaban siendo construidos sin los permisos necesarios.
Según las autoridades, la obra no contaba con licencia ambiental ni con permisos de construcción por parte de la municipalidad.
Claudinne Ogaldes, secretaria ejecutiva de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred), explicó que la modificación del terreno sin medidas de protección fue determinante para el deslizamiento.
El derrumbe se registró alrededor de las 4:30 de la madrugada del 6 de octubre, bloqueando cuatro carriles y afectando a más de 100 personas.
Imágenes compartidas en redes sociales mostraron a ciudadanos caminando entre lodo para poder avanzar, algunos de ellos sin calzado, para evitar accidentes en el terreno inestable.
Desde horas tempranas, grúas fueron movilizadas para retirar la tierra acumulada en la vía.
En el mismo punto, se han reportado otros deslizamientos en días recientes, lo que ha complicado la situación para los equipos de rescate y los trabajos de limpieza.
La lluvia constante de las últimas horas ha contribuido a que el terreno se mantenga saturado y el peligro de más desprendimientos siga latente.
Fuente: Publinews





