La inauguración de un centro de datos de Microsoft en el Centro de México el año pasado ha generado preocupación entre los residentes de la zona, quienes reportan apagones más frecuentes y cortes de agua prolongados. Estos problemas han afectado la vida diaria de la comunidad, incluyendo la cancelación de clases y la propagación de virus estomacales.
La situación en el pueblo de Las Cenizas es particularmente grave, donde Dulce María Nicolás, madre de dos hijos, ha considerado mudarse debido a los constantes cortes de agua y electricidad. Además, Víctor Bárcenas, un médico local, ha tenido que suturar a niños a la luz de una linterna debido a los apagones.
La expansión de la inteligencia artificial y la construcción de centros de datos han generado un impacto significativo en las comunidades locales, con Irlanda, Chile y Sudáfrica siendo algunos de los países afectados. En Irlanda, por ejemplo, los centros de datos consumen más del 20% de la energía eléctrica del país.
Las empresas tecnológicas, como Google, Amazon y Microsoft, están invirtiendo miles de millones de dólares en la construcción de centros de datos, lo que ha generado una demanda creciente de energía y agua. Sin embargo, la falta de regulación y transparencia en la industria ha llevado a problemas de responsabilidad y rendición de cuentas.
En México, la situación es similar, con 110 centros de datos en operación, lo que ha generado preocupación sobre el impacto ambiental y la disponibilidad de recursos. La Inspección General de Trabajo ha iniciado una investigación sobre la situación laboral en los centros de datos, lo que podría llevar a sanciones y multas para las empresas responsables.
En resumen, la expansión de la inteligencia artificial y la construcción de centros de datos han generado un impacto significativo en las comunidades locales, con problemas de infraestructura, ambientales y laborales. Es importante que se tomen medidas para regular y controlar la industria, para garantizar que se respeten los derechos de las comunidades y se proteja el medio ambiente.
Fuente: Prensa Libre





