OpenAI firma un acuerdo millonario con Cerebras para acelerar la ejecución de sus modelos de IA. Esta alianza busca maximizar la velocidad de respuesta en inteligencia artificial y anticipar la creciente demanda computacional.
Un Acuerdo sin Precedentes
OpenAI, la compañía liderada por Sam Altman, se ha comprometido a adquirir 750 MW de capacidad de cómputo en los próximos tres años a Cerebras Systems, una startup especializada en chips para IA. Según fuentes de The Wall Street Journal, el acuerdo supera los 10.000 millones de dólares, marcando una inversión monumental con un enfoque innovador: priorizar la velocidad de ejecución de los modelos de IA.
¿Qué hace Cerebras?
Con sede en Sunnyvale, California, Cerebras fue fundada en 2015 por exingenieros de SeaMicro. Su valor diferencial radica en diseñar chips de inteligencia artificial específicos para la inferencia, es decir, para ejecutar modelos y desplegar sus respuestas a una velocidad máxima.
La velocidad importa: tokens por segundo
Cuando interactuamos con ChatGPT u otros modelos, lo que vemos es la inferencia en acción, la velocidad con la que un modelo genera texto, medida en tokens por segundo. Cerebras y otras firmas como Groq (recientemente adquirida por NVIDIA) diseñan chips optimizados para ofrecer estas altas velocidades, superando a los chips tradicionales en esta fase.
Más allá del rendimiento: rapidez y capacidad
Los modelos de IA ya son potentes, pero ahora la prioridad es que funcionen rápido y con respuestas casi inmediatas. El acuerdo con Cerebras también asegura la capacidad computacional necesaria para sostener la creciente demanda, previendo un futuro con más de 900 millones de usuarios semanales en OpenAI.
Crecimiento y expectativas para Cerebras
La startup negocia además una ronda de inversión por 1.000 millones de dólares que podría elevar su valoración a 22.000 millones, casi triplicando sus cifras actuales. Antes ha levantado 1.800 millones, consolidándose en el mercado de chips para IA.
Conflicto de intereses y preocupaciones financieras
“Estamos ante una operación que teóricamente beneficia a Altman por ambos lados, lo que resulta preocupante.”
El CEO de OpenAI, Sam Altman, también es inversor en Cerebras, lo que genera dudas sobre este acuerdo. Además, la capacidad de OpenAI para manejar su deuda millonaria sigue siendo un tema abierto, con contratos a pagar que superan los cientos de miles de millones de dólares.
- OpenAI adquiere 750 MW de capacidad de computación de Cerebras.
- Valor estimado del acuerdo supera los 10.000 millones de dólares.
- Cerebras diseña chips para acelerar la ejecución de modelos IA (inferencia).
- Sam Altman es inversor en Cerebras, lo que genera conflicto de interés.
- OpenAI anticipa un crecimiento masivo en la demanda de modelos de IA.
Este acuerdo marca un antes y un después en la estrategia tecnológica de OpenAI, apostando por la rapidez sin dejar de lado la potencia, mientras se encara el desafío financiero que todo esto implica.
Fuente: Xataka




