Los taxis autónomos de Tesla no son tan autónomos: operadores humanos pueden tomar control remoto en situaciones excepcionales.
Operación remota en taxis autónomos Tesla
Tesla ha admitido que sus robotaxis cuentan con operadores humanos que, en casos excepcionales, pueden tomar el control total del vehículo de forma remota. Estas intervenciones se realizan desde sus sedes en Austin (Texas) y Palo Alto (California) y se usan principalmente si el vehículo queda bloqueado o enfrentando una emergencia.
Detalles del control remoto y limitaciones
Según la carta enviada al Senado de EEUU, el control remoto es “último recurso una vez agotadas todas las demás acciones” y cuando está activo, el operador no puede superar los 16 km/h. La compañía mantiene en secreto la frecuencia con la que se realizan estas intervenciones, citando la protección de su información confidencial y competitividad.
Comparación con Waymo y críticas
Waymo, líder en robotaxis en EEUU, también admite intervención humana pero desde Filipinas y sin control total directo del vehículo. Tesla y Waymo han ocultado estas prácticas para no mostrar que la conducción autónoma 100% todavía no es una realidad. El Senado advierte riesgos sobre la latencia y seguridad en el control remoto.
“Como medida de seguridad en casos excepcionales (…) como último recurso una vez agotadas todas las demás acciones de intervención disponibles”.
- Operadores remotos en sedes de Texas y California.
- Velocidad máxima del operador remoto: 16 km/h.
- Waymo también usa intervención humana, pero sin control total.
- Tesla oculta frecuencia de intervenciones por secretos comerciales.
- El Senado destaca riesgos por posibles latencias en la red.
El avance de la movilidad autónoma enfrenta retos y la transparencia es clave para la confianza pública.
Fuente: Xataka




