La IA generativa desvincula precio y calidad: El costo ya no garantiza el valor del producto en muchos sectores.
El viejo atajo cognitivo se rompe
Por siglos, el precio ha servido como señal de calidad y reputación comprimida. Algo caro, como un traje Armani o un informe de McKinsey, se asumía de mejor calidad. Sin embargo, la llegada de la IA generativa está rompiendo ese vínculo en sectores claves.
La IA está rompiendo el vínculo entre coste de producción y resultado final.
La nueva realidad en diseño y consultoría
Hoy un logo puede costar desde 15 euros hasta 15.000 y ser el mismo diseño. Un análisis de mercado puede venir de una gran consultora o de un experto independiente con herramientas avanzadas. La diferencia ya no está en el precio, sino en el proceso y las personas detrás.
- El proceso se convierte en el producto.
- Consultoras documentan cada iteración como valor añadido.
- El acceso al razonamiento y metodología justifica el precio.
La escasez se traslada al criterio
Con la producción casi gratuita, hay abundancia de contenido digital, pero escasez de buen criterio para seleccionar qué vale la pena. Saber qué pedir y qué descartar ahora es lo realmente valioso y caro.
- La importancia de decidir bien qué hacer y qué no hacer.
- El buen gusto como nueva escasez ante la abundancia digital.
- La IA continúa aprendiendo y expandiendo sus capacidades.
Conclusión final.
Fuente: Xataka





