NASA comparte imágenes inéditas de la Nebulosa Hélice con el telescopio James Webb: Detalles jamás vistos que revelan la formación de moléculas complejas y estructura en el espacio.
La famosa Nebulosa Hélice y su relevancia
Si hubiera un concurso de popularidad de nebulosas, la de la Hélice estaría en el top: una de las más brillantes y cercanas a la Tierra, situada a unos 650 años luz en la constelación de Acuario. Descubierta hace más de dos siglos, es conocida por su parecido al “Ojo de Sauron” y es de las más fotografiadas en la historia.
Imágenes revolucionarias del James Webb
Durante décadas, el telescopio espacial Hubble capturó imágenes icónicas de esta nebulosa. Sin embargo, las nuevas imágenes obtenidas con el telescopio James Webb de la NASA superan con creces en detalle y nitidez, gracias a su espejo de 6,5 metros y su sensibilidad en infrarrojo.
- Hubble observa principalmente luz visible y ultravioleta con un espejo de 2,4 metros.
- Spitzer fue pionero del infrarrojo con un espejo de 0,85 metros y limitada resolución.
- James Webb combina un gran espejo y sensibilidad infrarroja para una resolución sin precedentes.
Detalles técnicos y significados astronómicos
“La visión en infrarrojo cercano del Webb resalta nudos y estructuras que antes no se podían apreciar, mostrando la formación de moléculas complejas.”
La nebulosa planetaria representa una etapa final en la vida de estrellas como el Sol, que emiten gas en una envoltura en expansión. La imagen en infrarrojo cercano revela pilares que parecen cometas con colas alargadas y el choque de vientos abrasadores con material más frío.
La mayor resolución muestra claramente bolsas protegidas donde se fabrican moléculas complejas, esencia para la posible formación de nuevos planetas en el futuro.
- Nebulosa planetaria: producto del fin de estrellas semejantes al Sol.
- El núcleo visible en el centro es una enana blanca que ilumina el gas circundante con diferentes capas por temperatura.
- La imagen combina colores azules, amarillos y rojos para mostrar zonas calientes, intermedias y frías.
- Estas observaciones revelan la interacción de gas y polvo y la posible materia prima para nuevos planetas.
Conclusión: La tecnología del James Webb abre una nueva era en la observación espacial, permitiéndonos entender mejor el ciclo de vida estelar y la formación de planetas.
Fuente: Xataka





