La lucha contra el tráfico de drogas es un desafío continuo para las autoridades estadounidenses, especialmente con la creciente amenaza del fentanilo, una droga sintética que ha causado una epidemia de sobredosis en el país.
Según expertos, el fentanilo se produce casi en su totalidad en México, con precursores importados de países de Asia, como China, y su tráfico está controlado por los carteles mexicanos.
La ruta principal para el tráfico de fentanilo hacia EE.UU. es a través de la frontera terrestre, donde la droga es transportada en vehículos o a pie, aprovechando la longitud y la complejidad de la frontera.
Por otro lado, la cocaína, otra droga ilegal, sigue siendo un problema significativo, aunque su producción y tráfico han disminuido en los últimos años.
La cocaína se produce principalmente en tres países andinos: Colombia, Perú y Bolivia, y desde allí se transporta hacia EE.UU. a través de diversas rutas, incluyendo el Pacífico y el Caribe.
El Pacífico es la ruta dominante para el tráfico de cocaína, con aproximadamente el 74% de los envíos dirigidos a EE.UU. en 2019, según estimaciones de la DEA.
El Caribe, aunque no es la ruta principal, sigue siendo una vía importante para el tráfico de cocaína, especialmente hacia Europa y otros mercados.
La lucha contra el tráfico de drogas es un esfuerzo continuo que requiere la cooperación de múltiples agencias y países, y la comprensión de las rutas y métodos utilizados por los traficantes es crucial para desarrollar estrategias efectivas.
Fuente: Prensa Libre





